Document created: 11 de septiembre de 2008
Air & Space Power Journal - Español  Tercer  Trimestre 2008
DOCUMENTOS
i DOCUMENTOS
La Paradoja del Poderío Aéreo Irregular
Mayor (USAF) Benjamín R. Maitre*

La Paradoja del Poderío Aéreo Irregular

LA FUERZA AÉREA DE los Estados Unidos ingresó al siglo veintiuno como el proveedor más capaz de poderío aéreo de la historia. Siguiendo el éxito de la campaña aérea en la Operación Tormenta del Desierto, el poderío aéreo parecía destinado a convertirse en una fuerza dominante en todos los conflictos futuros.1 No obstante, las operaciones recientes en Afganistán e Irak han puesto en duda tal afirmación. Hoy, los activos aéreos tecnológicamente superiores encuentran grandes desafíos al enfrentar oponentes dispersos y a menudo invisibles. El Departamento de Defensa ha ordenado la creación de una capacidad de "guerra irregular" para que opere dentro del ámbito del conflicto contemporáneo.2 La Fuerza Aérea debe determinar cómo el poderío aéreo moderno puede enfrentar con éxito a un oponente irregular.

Encontramos una paradoja inherente en la conceptualización del poderío aéreo irregular. El poderío aéreo moderno depende del uso de sistemas de armamentos complejos para atacar con precisión objetivos designados a fin de producir efectos; es decir literalmente impactar en el ojo del toro. En contraste, la guerra irregular concierne a operaciones contra actores y oponentes que no son estados y que empañan la distinción entre combatientes e inocentes. Este tipo de guerra implica encontrar el ojo del toro. Este artículo sostiene que mientras que el poderío aéreo tecnológicamente avanzado fomenta una perspectiva enfocada hacia adentro para optimizar la operación de los sistemas de armamentos y lograr objetivos, los desafíos de la guerra irregular exigen una perspectiva enfocada hacia afuera que busque enfrentar la propia definición de la existencia del oponente. La paradoja reside en combinar estos dos conceptos contradictorios en una perspectiva integrada de poderío aéreo irregular.

Definición de Guerra Irregular (IW)

Para conceptualizar el poderío aéreo irregular, primero debemos examinar la guerra irregular como un todo. Según el Informe Cuadrienal de Revisión de la Defensa de 2006, "La guerra irregular surgió como la forma dominante de guerra que confrontan Estados Unidos, sus aliados y socios; por lo tanto, en su dirección se deben tomar en cuenta las operaciones distribuidas de larga duración, incluyendo la guerra no convencional, la defensa interna extranjera, el antiterrorismo, la contrainsurgencia y las operaciones de estabilización y reconstrucción."3 El mandato del informe para fomentar una capacidad de guerra irregular define este tipo de conflicto como "operaciones en las que el enemigo no es una fuerza militar regular de una nación estado".4 Por lo tanto la guerra irregular existe como una definición cierta sólo en la medida que resida fuera de las "convenciones" de la guerra convencional. Los oponentes irregulares, como vemos en las operaciones en Irak y Afganistán, utilizan la guerra de guerrillas, la insurgencia y el terrorismo para atacar a las fuerzas estadounidenses y aliadas.5 Una revisión de términos relacionados y sus definiciones facilitará una discusión de la guerra irregular: guerra de guerrillas — Operaciones militares y paramilitares realizadas en territorio hostil o dominado por el enemigo mediante fuerzas irregulares, predominantemente locales. . . . Véase también guerra no convencional. . . .

insurgencia — Un movimiento organizado con miras a derrocar un gobierno constituido mediante el uso de la subversión y el conflicto armado. . . .

guerra no convencional — Un espectro amplio de operaciones militares y paramilitares, normalmente de larga duración, llevadas a cabo predominantemente a través de, con, o por fuerzas locales o sustitutas que son organizadas, capacitadas, equipadas, apoyadas y dirigidas en varios grados por una fuente externa. Incluye, sin limitación, la guerra de guerrillas, la subversión, el sabotaje, las actividades de inteligencia y la recuperación asistida no convencional. También se le llama UW.6

Aunque estos términos existen como conceptos válidos e independientes, contienen cosas en común que definen la premisa básica de guerra irregular: una lucha por el control de una población establecida mediante coacción y/o apoyo, en un área especificada—sea ésta una nación o una región política definida de otra manera. Al describir tal guerra como una lucha fundamental por el control, y por lo tanto por su existencia, debemos tener en cuenta que su dimensión militar existe como parte del conflicto total, no como una definición única. Como declaró un ex miembro oficial de la Comisión de Estados Unidos sobre Seguridad Nacional, "Una de las pocas áreas de consenso entre los analistas militares es que estamos seguros de ver un mayor empañamiento de la distinción de las categorías de guerra".7 La guerra irregular es más que una metodología de operación; es una perspectiva de conflicto como un todo.

¿Cómo se diferencia entonces tal guerra de una perspectiva convencional? El teórico político-militar Edward Luttwak ha explorado la relación de contraste entre las dos perspectivas, afirmando que la esencia del conflicto armado comprende dos conceptos distintos: desgaste y maniobra relacional.8 Por definición, una fuerza que utiliza el desgaste busca derrotar al oponente por medio de su superioridad numérica o cualitativa. Se desprende que una fuerza orientada al desgaste tratará de maximizar su administración y procedimientos internos con el fin de conducir operaciones en el campo de batalla de forma más eficaz. Podemos considerar que la perspectiva de desgaste enfocada hacia adentro maximiza los procesos internos y minimiza la adaptación a factores externos porque cualquier modificación en gran escala obstaculizará la eficiencia, disminuirá la ventaja de las fuerzas y aumentará el riesgo.9

En contraste, la maniobra relacional conlleva capacidades de adaptación en respuesta al entorno externo. Como una fuerza que depende de la maniobra relacional tiene recursos insuficientes para prevalecer en la confrontación armada directa con el enemigo, debe más bien procurar modificar sus capacidades dentro del contexto operativo, explotando toda debilidad que el entorno imponga al oponente. El concepto de maniobra relacional es inherentemente innovador al fomentar una estructura adaptable. Podemos considerar tal maniobra enfocada hacia afuera en el esfuerzo para establecer las debilidades del oponente dentro del entorno. Las fuerzas posicionadas de esta manera adaptan entonces sus propias capacidades para compensar la inferioridad cuantitativa.10

Aunque todas las fuerzas armadas incorporan elementos de desgaste y maniobra relacional, la medida en que favorezcan a una o la otra dependen principalmente de su contexto societal. Las naciones poderosas, como Estados Unidos, gravitan hacia el extremo de desgaste del espectro simplemente porque tienen los recursos para enfrentarse en batalla abierta con un oponente. Los oponentes menores, incluyendo insurgentes y terroristas, favorecen la maniobra relacional porque no pueden enfrentar al enemigo en el campo de batalla abierto.11 Más bien, deben enfrentar a un contrincante superior indirectamente y atacar donde menos se espere, usando métodos apartados de las operaciones militares convencionales. Los oponentes irregulares, sean guerrillas, insurgentes o terroristas, no luchan de forma no convencional porque así lo desean sino porque hacerlo convencionalmente los llevaría literalmente a la autodestrucción.

La aplicación de los conceptos de desgaste y maniobra relacional a un espectro de intensidad de conflictos ilustra las ventajas de la maniobra relacional en la guerra irregular. A medida que la guerra se vuelve menos "intensa", disminuye el número de fuerzas desplegadas, haciendo que los objetivos sean menos definidos, más dispersos y más difíciles de cuantificar.12 La probabilidad de emplear poder de fuego superior de forma decisiva se hace cada vez más remota, mientras que las oportunidades del enemigo para explotar la debilidad estructural de la autoridad establecida aumentan. A medida que la naturaleza del conflicto se aparta de la guerra convencional, la ventaja cambia continuamente hacia el oponente irregular, ya que "ni siquiera la más precisa de nuestras armas con guía de precisión se puede apuntar en una atmósfera de terror o en un clima de subversión".13

Parecería que llevar a cabo una forma de guerra diferente es simplemente un asunto de adaptación. Sin embargo, históricamente, éste no ha sido el caso, como se demostró por la adherencia inicial rígida a las perspectivas internalizadas del poderío aéreo estadounidense durante las operaciones en Vietnam. "Después de su independencia en 1947, los líderes de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos inculcaron lo que representa un modelo absoluto de poderío aéreo en la guerra. . . . Pero en su nueva ortodoxia, el personal de la Fuerza Aérea estadounidense resistieron cualquier adaptación de los principios centrales de la teoría del poderío aéreo, tal como ellos la entendían, para responder a las demandas nuevas, tales como la guerra limitada y la guerra de guerrillas".14 Una organización convencional con mentalidad de desgaste requiere una perspectiva de enfoque hacia adentro que incorpore estructuras complejas para optimizar procesos y eficiencias. Tales estructuras inhiben de forma inherente la innovación porque la última conduce al cambio, lo que a su vez desafía las premisas fundamentales de la estructura organizacional misma.15 La misma lógica que limita la innovación en estructuras complejas se aplica a las tecnologías complejas, gran parte de la cual define las capacidades de la Fuerza Aérea. La misma naturaleza de los activos tecnológicamente superiores requiere un operador enfocado hacia adentro. Esa naturaleza existe en contraste a la perspectiva enfocada hacia afuera de la guerra irregular.

Explorando el Poderío Aéreo Moderno

La Fuerza Aérea ha dado pasos importantes para orientar su postura en vista de los desarrollos dinámicos en los asuntos mundiales. La doctrina fundamental del servicio ilustra la evolución de la doctrina del poderío aéreo durante los últimos 60 años: "El ‘estilo de guerra estadounidense’ ha sido descrito desde hace tiempo como guerra basada en una estrategia de aniquilación o desgaste, y concentrada en el enfrentamiento del enemigo en combate cercano para lograr una batalla decisiva. El poderío aéreo y espacial, correctamente enfocados, ofrecen a nuestro liderazgo nacional alternativas a las opciones de aniquilación y desgaste".16 La evolución de la doctrina sirve para conformar la perspectiva del poderío aéreo de los hombres y mujeres en la Fuerza Aérea. Dada la naturaleza cambiante del conflicto moderno hacia la arena de la guerra irregular, ¿cuáles son entonces las características relevantes del aviador militar moderno?

El concepto de "habilidad aérea" permite que los aviadores no sólo simplemente vuelen un avión sino también lo empleen de forma efectiva para lograr el objetivo deseado. Una idea multifacética, la habilidad aérea combina las destrezas cognoscitivas y físicas en un entorno fundamentalmente ajeno (la gente no tiene alas). Como una cualidad personal y una capacidad adquirida, la habilidad aérea se puede definir como:

el uso coherente del buen juicio y las destrezas bien desarrolladas para lograr los objetivos de la misión. Esta coherencia está basada en una disciplina de vuelo inflexible desarrollada por la adquisición sistemática de destrezas y aptitud. Un buen estado de conciencia de situación completa la imagen de la habilidad aérea y se obtiene a través del conocimiento de uno mismo, del equipo, del avión, el entorno y el enemigo.17 Podemos asumir que todo profesional militar necesita "buen juicio" así como "adquisición de destrezas y aptitud". Aunque estos conceptos tienen aplicaciones específicas cuando se trata de operar el avión, el término disciplina de vuelo es exclusivo del aviador y juega un papel importante en el contexto del poderío aéreo moderno.

La disciplina de vuelo comprende la vigilancia en cumplir con las características de vuelo, los límites de operación y la envolvente de vuelo aceptable del avión. El aviador la aplica mediante conciencia de sí mismo y la refuerza cumpliendo el reglamento operativo y regulador.18 Estas variables son particularmente aplicables en su relación con la operación exitosa del avión moderno, tecnológicamente avanzado. Los sistemas complejos requieren métodos complejos, y la lista de control de la tripulación sirve como un ejemplo fácilmente reconocible de metodología de procedimientos. Durante la incursión en el campo de prisioneros de Son Tay en Vietnam del Norte, el 21 de noviembre de 1970, "por necesidad, [los pilotos] habían desarrollado una lista de control amplia muy especial para una incursión. Revisándola durante el vuelo, [ellos] se aseguraban de que todos los sistemas y equipos del avión estuvieran correctamente configurados, funcionando y disponibles para uso al instante en todo momento durante el vuelo".19 Mientras más complejos y avanzados sean el avión y las misiones, más estructurados y metódicos serán los procedimientos operativos asociados.

Los aviadores se centran internamente en la optimización del desempeño del avión para lograr una misión particular. La conducta exitosa de la guerra irregular requiere un enfoque hacia afuera que permita la adaptación al entorno operativo. Estados Unidos en particular tiene una experiencia ilustrativa en la aplicación del poderío aéreo en un contexto irregular. Tal como se mencionó previamente, desde el comienzo de la participación estadounidense en Asia del Sureste a fines de la década de 1950 y en las décadas subsiguientes, el foco del poderío aéreo estadounidense estuvo firmemente basado en una perspectiva de la Guerra Fría: la aplicación estratégica de plataformas de ataque contra un oponente bien definido. "El pensamiento de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos en cuanto al poderío aéreo más allá del ataque estratégico era decididamente deficiente."20 Inicialmente, los servicios militares tendieron a considerar el conflicto en Vietnam como una guerra convencional ejecutada en menor escala, mientras que retenían los medios tradicionales de empleo de armamentos.

Esos mismos medios enfrentaron desafíos significativos en el área irregular, "donde la yuxtaposición única de restricciones políticas y operativas invariablemente juega un papel principal en la aplicación del poderío aéreo".21 La naturaleza prolongada de la Guerra de Vietnam permitió esfuerzos graduales para realinear el empleo del poderío aéreo en respuesta a los desarrollos en el campo de batalla. La predisposición para apoyarse en el bombardeo estratégico para obligar al sometimiento del Norte fue en parte suplantado por aplicaciones tácticas concentradas de apoyo aéreo cercano y operaciones de intercepción, tanto dentro de Vietnam del Sur como a lo largo de la frontera con Laos y Camboya. En la medida que los esfuerzos del personal de la Fuerza Aérea individuales permitieron la adaptación al espacio de batalla, esos aviadores tuvieron éxito y superaron una mentalidad inherente de "lista de control". Sin embargo, tales ajustes resultaron variados y localizados; aún faltaba un "acuerdo amplio del servicio sobre cómo se debería emplear el poderío aéreo, su relación con otros instrumentos de contrainsurgencia, y qué pasos prácticos eran necesarios para que contribuya a la victoria final".22 Esta situación produjo la paradoja (que aún existe) identificada al comienzo de este artículo: la integración escurridiza de las variables contradictorias del poderío aéreo moderno y la guerra irregular.

Similares desafíos esperan a los aviadores de combate en los conflictos actuales. El empleo de adaptación de misión en Irak incluye el uso de aviones de combate para inteligencia, vigilancia y reconocimiento no tradicionales a la vez que se opera en conjunto y comunicación con unidades de tierra.23 No obstante, el término no tradicional no equivale a irregular. Las operaciones aéreas continúan centrándose en el empleo de sistemas optimizados para lograr mejor la detección, rastreo y destrucción de las fuerzas de oposición. Los medios de empleo del poderío aéreo pueden ser adaptables, no obstante la perspectiva subyacente permanece enfocada internamente. Debemos entender que la guerra irregular, y por asociación el poderío aéreo, difiere fundamentalmente de las operaciones convencionales.

Más allá de la Paradoja

En el uso común, asociamos el término conciencia de situación (SA) con un entendimiento de los alrededores de uno. Al volar, SA concierne a la extensión en la que el aviador puede procesar información exterior mientras que mantiene las tareas de rutina necesarias para la continuación del vuelo. La literatura de la aviación sugiere que "el aspecto más importante de entender la conciencia de situación . . . es la lista de pasos a tomar para el retorno seguro al punto de origen en el caso de un episodio de pérdida de SA".24 De acuerdo con esta definición, la SA existe principalmente como proceso de retroalimentación para corregir desviaciones de vuelo. Aún así, podemos también ampliar el concepto para asegurar el cumplimiento con un contexto operativo completo: Recordemos que hay una gran diferencia entre simplemente percibir algo y reconocerlo. Un [ser humano primitivo], puesto en una calle de una ciudad de Estados Unidos, vería las luces de tráfico igual que ustedes, tal vez mejor. Probablemente las ignore y observe más bien el aviso de neón destellante, las luces de los carros, toda clase de otras pistas que son más impresionantes pero mucho menos importantes; ya que él no sabría lo que representan las luces de tráfico. Pero nosotros vemos los avisos de tráfico incluso con ojos defectuosos y mientras pensamos en otra cosa, porque los reconocemos y entendemos su significado instantáneamente y sabemos que aunque no son llamativos, son importantes.25 Al resaltar cómo funciona la gente dentro de un entorno, estos comentarios describen cómo la SA se aplica a la perspectiva de guerra irregular. No vienen de la literatura sobre guerra irregular sino de una definición del instinto de volar tratado en Remo y Timón: Una Explicación del Arte de Volar, de Wolfgang Langewiesche, publicado en 1944. Evidentemente, la función ampliada de SA para comprender más que la vecindad inmediata de un avión no es un concepto nuevo. Podemos mejorar la SA para permitir la perspectiva de guerra irregular en el poderío aéreo moderno.

Alentar una definición ampliada de SA no es tan simple como añadir unos cuantos artículos de lista de control en la aviación de combate. Esto negaría la premisa fundamental del poderío aéreo irregular como una perspectiva conceptual, en oposición a otro paso en un grupo de tareas que se deben lograr para emplear los activos aéreos con éxito. El proceso de cultivar la SA y la habilidad aérea en un contexto de guerra irregular debe ocurrir continuamente durante la carrera de un aviador militar. Excede del alcance de este artículo prescribir un proceso sistémico para crear poderío aéreo irregular, ni que decir, una "Fuerza Aérea irregular". Ni es eso un resultado deseable porque la creación de una nueva capacidad no niega automáticamente el requisito de una ya establecida. Sin embargo, las operaciones en curso en la guerra global contra el terrorismo han demostrado que la Fuerza Aérea encara desafíos futuros con sí misma, particularmente en el área de la guerra irregular. Dos conceptos básicos sirven para inspirar una perspectiva de poderío aéreo irregular dentro de la Fuerza Aérea.

Primero, la base del poderío aéreo irregular debe permanecer firmemente anclada en la aptitud aeronáutica. No importa lo bien que se conciba una perspectiva irregular, cualquier iteración del poderío aéreo irregular fallará a menos que el personal de la Fuerza Aérea puedan operar sus equipos con efectividad. El foco del adiestramiento es la operación de sistemas de armamentos modernos; las tripulaciones aéreas deben estar familiarizadas no sólo con el avión sino también con las capacidades tecnológicas que definen esos activos. El aviador moderno debe también estar familiarizado con el entorno operativo. En ese contexto, realmente "no hay un sustituto a estar presente". Los ejercicios multilaterales, los despliegues en ultramar, y las asignaciones de intercambio extranjero ofrecen al personal de la Fuerza Aérea la exposición necesaria para ampliar la perspectiva operativa de los límites teóricos a las realidades del entorno global.

El segundo concepto se apoya en educar efectivamente al aviador. Para llevar a cabo la guerra irregular, el aviador moderno debe ser capaz de percibir las acciones y operaciones dentro del contexto global del conflicto. Tal conocimiento resulta de una educación que incluye estudios regionales, análisis de usos históricos del poderío aéreo en conflictos irregulares, y la exposición a los debates sociopolíticos que definen la arena dinámica global de hoy. La educación en el contexto variado que define el conflicto moderno permite al aviador militar evaluar óptimamente las contingencias para las cuales el adiestramiento por sí solo no puede prescribir una solución. El conocimiento del "por qué" de una situación permitirá la aplicación exitosa del "cómo" en circunstancias imprevistas.26

Los esfuerzos actuales en las Operaciones Libertad Duradera y Libertad de Irak han demostrado la necesidad de todos los aspectos del poderío aéreo para combatir a oponentes irregulares. Para "Impactar en el ojo del toro" primero tenemos que encontrarlo. En una era imperante de enfrentamientos asimétricos y adversarios esquivos, encontrar a la oposición requiere entender lo que la define. El poderío aéreo moderno requiere un foco hacia adentro para operar activos aéreos y espaciales tecnológicamente avanzados, pero la guerra irregular demanda una perspectiva hacia afuera que identifique la verdadera naturaleza del oponente irregular. La paradoja del poderío aéreo irregular requiere que la Fuerza Aérea de hoy amplíe sus horizontes más allá del panel de instrumentos si desea enfrentar con éxito a los enemigos de mañana.

Notas:

1. "Resumen: El Futuro de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos" (véase "Primer Panel: La Fuerza Aérea en la Estrategia Militar de los Estados Unidos"), American Enterprise Institute for Public Policy Research, 11 de octubre de 2005, http://www.aei.org/events/filter.,eventID.1153/summary.asp (accedido el 1 de febrero de 2007).

2. Véase Quadrennial Defense Review Report (Informe Cuadrienal de Revisión de la Defensa) (Washington, DC: Departamento de Defensa, 6 de febrero de 2006), http://www.globalsecurity.org/military/library/policy/dod/qdr-2006-report.pdf.

3. Ibíd., 36.

4. Ibíd., 11. Actualmente el Departamento de Defensa está desarrollando un concepto de operación conjunta de guerra irregular que amplía la definición del término. Se debe tomar nota que, por naturaleza, la premisa subyacente del documento es descriptiva, más que normativa.

5. Ibíd., 19.

6. Publicación Conjunta 1-02, Diccionario de Términos Militares y Asociados del Departamento de Defensa, 12 de abril de 2001 (según enmiendas hasta el 5 de enero de 2007), 229, 263, 558 Aunque el termino UW sirve para ilustrar el concepto de guerra irregular (IW), UW no es igual que IW. UW se lleva a cabo mediante el apoyo de una fuerza local; IW incluye UW y contrainsurgencia como una forma global de conflicto.

7. Frank G. Hoffman, "Complex Irregular Warfare: The Next Revolution in Military Affairs (Guerra Irregular Compleja: La Próxima Revolución en Asuntos Militares)", Orbis 50, No. 3 (verano de 2006): 398, http://www.fpri.org/orbis/5003/hoffman.complexirregularwarfare.pdf.

8. Edward N. Luttwak, "Notes on Low-Intensity Warfare (Notas sobre Conflictos de Baja Intensidad)", en Dimensions of Military Strategy, ed. George E. Thibault (Washington, DC: Universidad de la Defensa Nacional, 1987), 336.

9. Ibíd. Tal vez la expresión máxima de guerra de "desgaste" ocurrió en el frente occidental en la Primera Guerra Mundial. Este conflicto involucró varias tecnologías "avanzadas", incluyendo los primeros usos en gran escala de ametralladoras, blindados autopropulsados y el submarino.

10. Ibíd., 337. La medida en que la ventaja tecnológica sustituya la superioridad cuantitativa es en este caso un punto discutible ya que el oponente, dependiente de la maniobra relacional, posiblemente no tenga ninguna.

11. Ibíd.

12. Ibíd.

13. Ibíd.

14. James S. Corum y Wray R. Johnson, Airpower in Small Wars: Fighting Insurgents and Terrorists (Poderío Aéreo en Guerras Menores: Combatiendo a Insurgentes y Terroristas) (Lawrence, KS: University Press of Kansas, 2003), 4.

15. Hy S. Rothstein, Afghanistan and the Troubled Future of Unconventional Warfare (Afganistán y el Futuro Problemático de la Guerra No Convencional) (Annapolis: Naval Institute Press, 2006), 3.

16. Documento de Doctrina de la Fuerza Aérea, No.1, Doctrina Básica de la Fuerza Aérea, 17 de noviembre de 2003, ix, https://www.doctrine.af.mil/afdcprivateweb/AFDD_Page_HTML/Doctrine_Docs/afdd1.pdf.

17. Tony Kern, Darker Shades of Blue: The Rogue Pilot (Tonos Más Oscuros de Azul: El Piloto Granuja) (New York: McGraw-Hill, 1999), 212, fig. 11-1.

18. Louise Ebbage y Phil D. Spencer, Airmanship Training for Modern Aircrew (Adiestramiento en Habilidad Aérea para la Tripulación Moderna) (Bristol, UK: BAE Systems Advanced Technology Centre, 2004), 6, http://stinet.dtic.mil/oai/oai?&verb=getRecord&metadataPrefix=html&identifier=ADA428471 (véase "handle/proxy URL") (accedido el 14 de marzo de 2007).

19. William A. Guenon Jr., Secret and Dangerous: Night of the Son Tay POW Raid (Secreto y Peligroso: La Noche de la Incursión por los Prisioneros de Guerra de Son Tay) (Framingham, MA: Freedom Digital Printing, 2002), 31.

20. Corum y Johnson, Airpower in Small Wars (Poderío Aéreo en Guerras Menores), 270.

21. Ibíd., 274.

22. Ibíd.

23. John A. Tirpak, "Eyes of the Fighter (Los Ojos del Combatiente)", Air Force Magazine 89, No. 1 (enero de 2006): 40–44, http://www.afa.org/magazine/Jan2006/0106fighters.pdf.

24. Kern, Darker Shades of Blue (Tonos Más Oscuros de Azul), 219.

25. Wolfgang Langewiesche, Stick and Rudder: An Explanation of the Art of Flying (Remo y Timón: Una Explicación del Arte de Volar) (New York: McGraw-Hill, 1944), 72.

26. Comité de Gastos del Senado de los Estados Unidos, Audiencia del Subcomité de Defensa sobre el Presupuesto del Ejército para el Año Fiscal 2005: Testimonio delHonorable R. L. Brownlee, Secretario Encargado del Ejército, y General Peter J. Schoomaker, Jefe de Estado Mayor, Departamento del Ejército, 108avo Congreso, segunda sesión, 3 de marzo de 2004, http://www.globalsecurity.org/military/library/con
gress/2004_hr/040303-brownlee-schoomaker.htm (accedido el 14 de marzo de 2007).


Colaborador
 
*El autor es un estudiante en el Departamento de Análisis de Defensa de la Escuela Naval de Postgrado, Monterrey, California.

 Declaración de responsabilidad: Las ideas y opiniones expresadas en este artículo reflejan la opinión exclusiva del autor elaboradas y basadas en el ambiente académico de libertad de expresión de la Universidad del Aire. Por ningún motivo reflejan la posición oficial del Gobierno de los Estados Unidos de América o sus dependencias, el Departamento de Defensa, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos o la Universidad del Aire. El contenido de este artículo ha sido revisado en cuanto a su seguridad y directriz y ha sido aprobado para la difusión pública según lo estipulado en la directiva AFI 35-101 de la Fuerza Aérea.


Inicio | Email su Opinión a ]

www.panzertruppen.org - El Portal de Historia Militar en la red