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El Combate en el Teatro de Operaciones, el Movimiento y el Poder Aéreo

HISTORICAMENTE, CUANDO el objetivo es la derrota del ejército enemigo, la mayoría de los militares profesionales consideran que el poder aéreo cumple durante el combate en el teatro un papel permanente de apoyo. Esta perspectiva puede explicar porqué los oficiales de la Fuerza Aérea no son elegidos para comandar fuerzas con responsabilidad regional. Pero actualmente el desarrollo de las tecnologías relativas a la vigilancia y conducción del combate han incrementado drásticamente las aptitudes del poder aéreo contra las fuerzas terrestres. Gracias a tales avances, en numerosos casos el poder aéreo tiene potencial para constituirse en el principal instrumento de la nación para derrotar al ejército adversario.

El Combate y el Movimiento
Para apreciar por qué el desarrollo de las tecnologías relativas a la vigilancia y el control del combate,  especialmente el sistema conjunto de radar para vigilancia y ataque a objetivos (Joint Surveillance Target Attack Radar System –JSTARS), tiene aptitud para otorgar al poder aéreo un papel central en la derrota de las fuerzas adversarias, es necesario comprender la importancia del movimiento en la guerra terrestre. Una  revisión de la historia militar revela rápidamente que la maniobra es el alma de la batalla moderna. La función clave jugada por el movimiento es aparente en la definición de la logística: ciencia del planeamiento  y realización de la maniobra, y el mantenimiento de las fuerzas. La importancia del movimiento, especialmente su ejecución rápida, se refleja en el pensamiento de los comandantes exitosos y de  los expertos militares destacados: las marchas son la guerra ... la aptitud para la guerra es aptitud para movilizarse .... la victoria corresponde a los ejércitos que maniobran (Napoleón).

Cualquier atraso en las operaciones tienden a aumentar la velocidad de las enemigas. Siendo la velocidad uno de los más importantes factores en el combate motorizado, es fácil de observar qué efecto eso puede tener. (Erwin Rommel). En las operaciones menores como en las importantes, la velocidad es un elemento esencial para el éxito. (Geoges S. Patton).  Organizar el movimiento, ese es el problema fundamental. (J.F.C. Fuller). Con una ventana en el tiempo, los números no cuentan. (Gen James H. Polk). El movimiento es la esencia de la estrategia. (Stephen Jones).

Porqué el Movimiento es Importante
Aunque muchos están conscientes de la importancia del movimiento en el combate, hay una menor comprensión sobre las razones de porqué esa actividad puede dar origen a inmensas ventajas militares. Además de permitirle a un comandante lograr la superioridad  en la concentración y posición de las fuerzas, el movimiento es uno de los recurso principales que tiene ese conductor para  disminuir la  precisión de la información del comandante oponente sobre la ubicación y poder de sus fuerzas. Cuando la información sobre la posición y dimensiones de las fuerzas adversarias es inexacta, a menudo genera una importante ventaja: la sorpresa. En su atractivo libro Race to the Swift, el teórico militar británico Tichard E. Simpkin intentó explicar  como es posible cuantificar la sorpresa que puede engendrar una maniobra rápida. Determinó esa magnitud midiendo el tiempo que le toma aun comandante  adoptar decisiones una vez que ha descubierto el desplazamiento de las fuerzas opuestas. Simpkin hubiera sido aún más revelador  si hubiera medido el lapso requerido para descubrir ese movimiento tomando en cuenta el tiempo necesario para reunir los datos sobre la acción, su procesamiento para disponer de noticias confiables sobre la posición y potencias de las fuerzas oponentes, y luego diseminar esa información entre  otros comandantes y combatientes.

Para comprender verdaderamente el manejo de la maniobra como generadora de sorpresa,  Simpkin también podría haber recomendado que los comandantes que no están en condiciones de utilizar el aeroespacio con exclusividad, podrían afectar o anular con medidas de ocultamiento y diversión la capacidad de recolectar y producir información confiable. Por ejemplo, los comandantes han aprendido empíricamente que cuando no poseen el control completo del aire, el desplazamiento nocturno o con mal tiempo de sus fuerzas es una de las opciones más efectivas para negar a un conductor oponente la capacidad de reunir y producir información confiable.

Como se aprecia en el título de su libro, Simpkin adjudicó una enorme importancia al movimiento rápido. De acuerdo con este autor, hay dos tipos de ejércitos: aquellos que combaten para maniobrar (alemanes, israelíes y soviéticos), y aquellos que maniobran para combatir (norteamericanos y británicos). Cuando los ejércitos luchan para maniobrar, tienden a realizar movimientos rápidos en la profundidad del territorio del oponente con el objeto de dislocar la capacidad de esas fuerzas para ejecutar operaciones militares efectivas. El empleo del movimiento para desordenar la oposición puede explicar porqué los ejércitos alemán y soviético asignaban tanta importancia al nivel operacional de la guerra y a la maniobra de grandes fuerzas sobre distancias significativas. Contrariamente, el Ejército norteamericano que Simpkin creyó que pretendía concentrarse en el movimiento para combatir, le dio una gran importancia al nivel táctico de la guerra, mensurando el éxito en términos de cantidad de enemigos eliminados. Aunque el Ejército de los EE.UU. ha comenzado a enfatizar en su doctrina el nivel operacional de la guerra, todavía tiene que institucionalizarlo totalmente. ¡Aún depende de modelos que recurren al desgaste para definir los requerimientos sobre el movimiento y la estructura de las fuerzas! Hay más evidencias en las observaciones de un oficial sobre la maniobra decisiva en la reciente Experiencia sobre el Combatiente del Ejército (Army War-Fighter Experiment). Este observador notó que: el conocimiento acertado y oportuno de la situación estaba siempre disponible y con suficiente detalle para destacar las ocasiones en que la acción ofensiva podía haber conducido a una pronta victoria. Pero en ningún momento el asalto de la brigada se hizo con una maniobra inesperada y abrumadora para arrollar decisivamente al enemigo. Por alguna razón, los jefes no demostraron capacidad para reconocer o aprovechar esas oportunidades. En su lugar, siempre se favoreció el combate de desgaste y con grandes bajas."

Otras evidencias sobre la importancia de la maniobra en la batalla pueden ser percibidas por la gran cantidad de victorias históricas que se caracterizaron por el empleo del movimiento para engendrar y luego explotar las ventajas de la sorpresa, concentración y posición. A menudo, estas ventajas permitieron que fuerzas apreciablemente menores triunfaran rápidamente y con un sorprendente bajo costo. El impacto del avance tecnológico relacionado con la doctrina, organización y entrenamiento, frecuentemente estuvo vinculado al modo como esos progresos perfeccionaron o perjudicaron, directa o indirectamente, la aptitud de un ejército para maniobrar. El vehículo a motor es uno de esos avances tecnológicos que mejoraron los desplazamientos, produciendo un fuerte sacudimiento en la doctrina militar, la organización y el entrenamiento. Al liberar a los ejércitos de las cabeceras ferroviarias, los vehículos motorizados realzaron sustancialmente la movilidad de las fuerzas. Hoy día los ejércitos dependen de vehículos motorizados para movilizarse, y tener gran poder de fuego, protección blindada y abastecimientos. Sin esa clase de transportes, un ejército tendría que vivir en campo abierto, haciéndose extremadamente vulnerable en caso de ser sorprendido en ese lugar. Sin vehículos motorizados, un ejército estaría limitado a las armas livianas y carecería de protección cuando se desplazase en terreno abierto. La dependencia de tales vehículos explica porqué la infantería ligera puede combatir con eficacia contra fuerzas pesadas únicamente en terrenos complejos como ciudades, montañas y selvas. Aunque puede ser costoso derrotar con ataques directos a las fuerzas livianas desplegadas en áreas agrestes, las campañas del Pacífico en la II Guerra Mundial demostraron que tales fuerzas pueden ser superadas y aisladas por otras que disponen de una movilidad superior y más poder de fuego.

El Movimiento y la Inteligencia
Considerando el rol central que juega el movimiento vehicular en las operaciones de los ejércitos modernos, esa actividad puede ser para la inteligencia el motivo de evaluación más importante para determinar el comportamiento de una fuerza. En realidad, es muy difícil identificar acciones militares significativas que no involucren el movimiento vehicular. Comparándolas con ese movimiento, otras acciones tales como las señales y emisiones electromagnéticas, brindan datos que a menudo no son más que ojeadas superficiales sobre las capacidades de un ejército o sus posibles intenciones. Peor aún, la inteligencia de señales no es confiable en muchos casos a raíz de las medidas de diversión y ocultamiento (por ejemplo, el empleo de líneas terrestres y mensajeros). Por el contrario, el movimiento neutraliza muchas medidas de camuflaje, ocultamiento y diversión. La naturaleza provee muchos ejemplos excelentes de cómo el movimiento puede arruinar las medidas de camuflaje y ocultamiento.

A pesar del inmenso valor potencial del movimiento como fuente de inteligencia, para los comandantes puede ser extremadamente dificultoso reconstruir rápida y confiablemente los desplazamientos de las fuerzas enemigas en base a datos sobre su propio material de vigilancia y reconocimiento. Agravando este problema, antes de la invención del avión los comandantes tenían que depender de la vigilancia y reconocimiento basado en tierra que tenía un campo visual severamente limitado por el relieve, el follaje, la oscuridad y el tiempo. Aunque los aviones proporcionan importantes ventajas en materia de altura y velocidad, su valor como plataformas de vigilancia y reconocimiento continúa sufriendo significativas limitaciones. Además del ojo humano, muchos de los sensores aerotransportados sufren degradaciones por causa de la oscuridad o el mal tiempo. Otros sensores, como el radar de apertura sintética (Synthetic Aperture Radar SAR), que no es afectado por la oscuridad y el estado del tiempo, tiene un campo de observación reducido y no puede registrar movimientos. Sumándose al problema de los sensores instalados en aeronaves (y satélites), está la gran cantidad de tiempo y recursos requeridos para procesar los datos que se reúnen para elaborar la información. Más, aún queda pendiente el problema de comunicar esa información a los combatientes.

Puesto que la información relativa al movimiento de una unidad es perecedera, aun con vigilancia aérea, el tiempo de procesamiento y distribución a menudo hace que la información sobre la ubicación de las unidades del ejército oponente ofrezca datos peligrosamente erróneos a los comandantes. Mientras en la II Guerra Mundial, Corea y Vietnam la fuerza oponente se mantenía en movimiento, el contacto real entre las fuerzas terrestres amigas y adversarias era frecuentemente el modo más confiable que tenía un comandante para recoger información sobre fuerzas terrestres enemigas. Era esa necesidad de mantener el contacto entre los ejércitos lo que explica la teoría de combate de B.H. Liddell Hart en Un Hombre En La Oscuridad (A Man-in-the-Dark). Liddell Hart comparaba la batalla a dos hombres que luchaban en un cuarto oscuro recurriendo a sus brazos extendidos para localizar al adversario al tiempo que se protegían contra un ataque sorpresivo. Cuando uno de los hombres encontraba al otro con sus manos, podía agarrarlo (detenerlo) e intentar inmovilizarlo mientras lo acomodaba para propinarle un golpe decisivo.

Capacidad y potencial de las imágenes MTl
Pero los viejos paradigmas están cambiando. El JSTARS, con su elevado rendimiento cuando opera con el modo de radar en indicador de blancos móviles (Moving Target Indicator - MTI), repentinamente ha despertado a las fuerzas norteamericanas. Aquí es importante recalcar que mientras otros sistemas pueden poseer capacidades MTI, ¡no todos los radares de este tipo son totalmente iguales! Gracias a su antena de 7,20 m de largo, gran potencia y a otros factores de diseño, el JSTARS ha revelado una utilidad bastamente superior en todos los sectores donde fue posible emplear sus imágenes MTI para rastrear con precisión los vehículos, aun cuando se movieren muy lentamente Más aún, en comparación con otros radares MTI, el JSTARS demuestra ser muy superior hasta cuando opera a una mayor distancia de seguridad del objetivo, mientras abarca un campo visual mucho más amplio. Ahora con el JSTARS las fuerzas de los EE.UU. Poseen una capacidad sin precedentes para detectar confiablemente, ubicar certeramente, seguir con precisión y, cuando es apropiado, marcar en tiempo real casi todos los movimientos vehiculares no filtrados de las fuerzas oponentes que ocurren en un área que excede los 40,000 km2, aunque tales desplazamientos se produzcan de noche o con mal tiempo.

El valor de esta ventaja se incrementa porque las imágenes MTI Del JSTARS se actualizan frecuentemente, son fáciles de explotar y se diseminan ampliamente, gran parte de la facilidad con que se explotan las presentaciones MTI deriva de su exhibición en las pantallas gráficas de color y alta resolución que poseen las posiciones de trabajo de los 18 operadores a bordo de los aviones E-8C. Estos operadores pueden mejorar esa presentación superponiendo a las imágenes MTI una variedad de información digitalizada almacenada en una base de datos, donde se muestra rasgos topográficos y otra información tácticamente importante, los operadores pueden repetir a una velocidad controlada las imágenes MTI de aquéllas. También pueden sobre imponer las imágenes MTI a otra del SAR y mejorarla fusionándola con la información proporcionada a la aeronave por fuentes externas. Al valor de esta información se suma el hecho de que es extensamente distribuida entre las fuerzas del Ejército de los EE.UU. Mediante un número indeterminado de estaciones terrestres (Ground Station Module - GSM) por vía del enlace encriptado y muy resistente a las perturbaciones electrónicas con una red para la vigilancia y control de datos (Surveillance Control Data Link ?SCDL). El SCDL también permite a GSMS específicas enlazar requerimientos de servicios radar. Gracias a esta diseminación de la información del JSTARS, los comandantes aéreos y de superficie pueden compartir las mismas imágenes en tiempo real sobre los movimientos de fuerzas amigas y adversarias. El aprovechamiento común de la misma imagen facilita la organización de las acciones, de manera tal que se genera una sinergia inmensamente poderosa entre fuerzas conjuntas.

Pero para que el JSTARS pueda hacer su contribución potencial, es importante que existan suficientes aeronaves para ejecutar una vigilancia continua. Sin una observación estable, habrá brechas en la información sobre el movimiento vehicular. Tales vacíos producirán incertidumbre con respecto a la ubicación de las fuerzas que se desplazaron cuando el JSTARS no estaba en vuelo. Cuando la vigilancia con ese avión es continua, se pueden repetir las imágenes MTI y trazar los movimientos realizados por los vehículos en el tiempo para reducir aún más la falta de certeza. Por ejemplo, si un vehículo es identificado como un transporte de lanzamiento vertical (Transponer Erector Launcher -TEL) de mísiles superficie-superficie (Surface-to-Surface Míssile -SSM), volviendo a repetir las imágenes MTI se puede trazar la ruta previa hasta el origen y así tal vez descubrir una posición antes desconocida para el almacenamiento de mísiles. Una vez efectuado este descubrimiento, la repetición de las imágenes MTI posibilitará rastrear el camino de otros vehículos que salieron de esa zona y eso podría conducir fácilmente a la ubicación de otros TELS dispersos y ocultos.

Además de la vigilancia continua, la explotación completa de la información producida por el JSTARS sobre los movimientos depende del desarrollo de herramientas apropiadas para esa tarea. Más importante aún, eso requiere el cambio de mentalidad de aquellos que son responsables de la inteligencia y que no tienen experiencia sobre trabajo con imágenes MTI. Puesto que el combate, como el fútbol, depende del movimiento, los militares tendrían que analizar cómo los entrenadores utilizan los vídeos y de ese modo lograr una mejor comprensión sobre cómo aprovecha las imágenes MTI del JSTARS  con fines de inteligencia

Así como las imágenes MTI por sí solas constituyen una fuente extremadamente valiosa de información, también se las puede utilizar para aumentar dramáticamente el valor de otras fuentes colectoras entremezclando sus empleos. Al utilizar las imágenes MTI de ese modo, es posible para el SAR de alta resolución y pequeño campo visual, y los sensores electro-ópticos (Electro-Optical EO) e infrarrojos (Iinfra-Red - IR) reunir información sobre eventos efímeros no anticipados que impliquen desplazamientos y que de otra manera no podrían ser descubiertos. La ventaja de esta integración quedó demostrada durante las operaciones con vehículos aéreos no tripulados (Unmanned Aerial Vehicle - UAV) durante el experimento sobre el combatiente del ejército (Army War-Fighting Experiment) en el centro nacional de entrenamiento. Las imágenes MTI del JSTARS también pueden ser utilizadas para valorizar la información provista por otros medios de inteligencia. Por ejemplo, la comparación de las imágenes MTI con otras formas de información podría ser especialmente útil para detectar medidas de camuflaje, ocultamiento y diversión. El conocimiento de dónde y cuándo el enemigo intenta ocultarse o engañar a su oponente, sería una información muy útil.

Conducción de la batalla: el rol primario del JSTARS
A pesar del inmenso valor de la información proporcionada por sus imágenes MTI, cuando se considera al JSTARS sólo como otro sensor aerotransportado se comete el error de desconocer el inmenso potencial que tiene el sistema para incrementar la plena eficiencia del combate conjunto a través de la conducción de la batalla. La importancia de la aptitud para observar los movimientos en tiempo real queda finalmente confirmada si la información puede ser empleada mientras todavía es aprovechable. Como se ha apreciado, la información en una sola dirección sobre el movimiento de las fuerzas enemigas puede ser utilizada en la conducción dinámica de los medios de vigilancia y reconocimiento. Tal empleo explica porque el JSTARS tiene una gran capacidad para actuar como aeronave madre de los UAVs que realizan vigilancia y reconocimiento.

Asociándose al JSTARS y su amplio campo de observación, es mucho más probable que los UAVs recojan información sobre acontecimientos fundamentales puesto que el movimiento es parte de casi todas las actividades militares significativas. De modo similar, la participación de ambos hará más sencillo el establecimiento de las prioridades de explotación, acortando así el tiempo que tarda la información para llegar a los combatientes y posiblemente también reduciendo los recursos que tienen que ser dedicados a la explotación.

Sin embargo, el uso más dramático de la información en tiempo real sobre movimientos que realiza el JSTARS, es el relacionado con el empleo de las fuerzas de combate. Explotando las capacidades sin precedentes del JSTARS sobre vigilancia y manejo de la batalla, un comandante de fuerzas conjuntas adquiere la capacidad de conducir unificadamente el combate en forma dinámica y asimétrica. El combate conjunto, dinámico y asimétrico, involucra la creación y ejecución de los esquemas de interdicción y maniobra de superficie diseñados para aprovechar las tremendas aptitudes de interdicción que disponen las fuerzas norteamericanas, en tanto que el aseguramiento de dos esquemas diferentes, permite la complementación y refuerzo mutuo.

Por ejemplo, los esquemas de maniobra terrestre (que pueden asegurar que fuerzas de superficie amigas eviten un importante contacto cercano recurriendo a la vigilancia del JSTARS) podrían ser destinados a forzar al enemigo a intentar el rápido movimiento de grandes masas, haciéndolo más vulnerable a la interdicción norteamericana. El objetivo de los esquemas complementarios sería generar condiciones dinámicas que coloquen al adversario frente a una gran desventaja, al mismo tiempo que se minimiza el riesgo de las fuerzas amigas. La capacidad del JSTARS para observar los desplazamientos en tiempo real también hace más dinámica la lucha conjunta, posibilitando que el comandante detecte y se beneficie con las oportunidades fugaces que frecuentemente se producen cuando el enemigo intenta movimientos rápidos y en gran escala. Desafortunadamente, mientras que las ventajas de la información aportada por el JSTARS a la maniobra de superficie parecen haber sido correctamente interpretadas, la Joint Publication 3-03, Doctrine for joint Interdiction Operations informa que no hay tales ventajas asimétricas y revolucionarias en las operaciones conjuntas de interdicción apoyadas por el JSTAR.

Revolucionando el Combate Conjunto Mediante la Interdicción
Para comprender por qué la interdicción generada con apoyo del JSTARS produce ventajas revolucionarias en el combate conjunto, es necesario reconocer que antes de existir este avión, la interdicción contra fuerzas terrestres móviles no disminuía la necesidad de las fuerzas de superficie amigas de desarrollar, a menudo con un gran costo, operaciones cercanas donde el personal estadounidense estaba en contacto directo con las fuerzas terrestres oponentes. La necesidad de ejecutar operaciones cercanas estaba directamente relacionada con los inmensos problemas que había para detectar, localizar y atacar efectivamente los objetivos de las fuerzas terrestres móviles del enemigo con el poder aéreo y la artillería, antes de que pudieran desplazarse hasta las proximidades de las fuerzas propias. Pero actualmente la aptitud del JSTARS para detectar, localizar, seguir y luego atacar con precisión a las fuerzas terrestres oponentes con el poder aéreo y mísiles de largo alcance aun cuando esas fuerzas todavía estén lejos de las fuerzas amigas más próximas, permite infligir una devastadora destrucción aun si el enemigo intenta moverse de noche o con mal tiempo. En muchas situaciones, esa destrucción podría ser tan intensa que no se producirían operaciones cercanas o, como fue el caso de la batalla de Al Khafji, implicaría un riesgo relativamente escaso para las fuerzas terrestres amigas.

Dada la importancia de la maniobra en la batalla, es sumamente importante reconocer que el valor de la interdicción no debería ser juzgado únicamente por la cantidad de destrucción que causa realmente. La interdicción conjunta apoyada por el JSTARS tiene un potencial inmenso y revolucionario en las operaciones, porque la posible amenaza de destrucción tiene el efecto funcional extremadamente importante de prevenir que el ejército adversario realice movimientos militares significativos, aun de noche o con mal tiempo. Cuando los ataques iniciales de interdicción son repentinos e intensos, es posible lograr el resultado funcional deseado con rapidez y bajo costo, tanto en vidas como recursos materiales. La experiencia previa revela que la capacidad de interdicción para influir sobre la maniobra de un ejército adversario con la amenaza de destruirlo, sólo era aparente. Por ejemplo, aunque el poder aéreo aliado destruyó relativamente pocos tanques alemanes en Normandía, los comandantes del Ejército alemán, como el mariscal de campo Erwin Rommel, le atribuyeron un gran efecto sobre las capacidades para combatir eficazmente. Frente al riesgo de una destrucción devastadora por interdicción aérea si las fuerzas se movían durante el día, los alemanes esperaban hasta la noche o cuando había mal tiempo para neutralizar la amenaza. Como las siguientes citas lo explican, los comandantes alemanes creyeron que una de las contribuciones más importantes efectuadas por el poder aéreo aliado en la II Guerra Mundial, especialmente en Normandía, fue el impacto que causó sobre los movimientos diurnos del Ejército alemán:

Los cazas-bombarderos enemigos, técnicamente superiores, prácticamente neutralizaron todo el tráfico diurno (Hans Speidel, jefe de Estado Mayor de Rommel)."

Esa supremacía aérea se manifestó por sí misma con acciones masivas en algunos sectores del frente ... y la casi omnipresencia de las unidades de caza-bombarderos aliados hasta profundidades que variaban entre 50 y 100 km en la retaguardia alemana, pero la frecuencia con que eran encontradas disminuía con el aumento de la distancia detrás de las líneas alemanas ... en consecuencia, los movimientos tácticos diurnos eran imposibles o solamente podían ser llevados a cabo con un costo considerable en bajas, pérdidas materiales y tiempo. (Gen Wolfgang Pickert III, comandante de Artillería Antiaérea del Cuerpo).

En los días claros era prácticamente imposible efectuar cualquier movimiento en la zona de retaguardia. Solamente podían ser realizados en días nublados o durante la noche. (Col Willy Mantey).

Al explicar el impacto del poder aéreo que ejecutaba la interdicción en la campaña de Normandía, el 12° Grupo de Ejércitos del Ejército de los EE.UU. expresa que los comandantes alemanes coinciden en que una parte considerable del arte de la guerra consiste en concentrar más fuerzas que el enemigo en los puntos claves. Cuando desaparecen la movilidad y aptitud de maniobra, la pérdida subsiguiente de batallas y campañas es un hecho.

Si la interdicción tenía ese efecto en las batallas y campañas, previniendo cualquier desplazamiento alemán diurno significativo entre los 50 y 100 km de las fuerzas terrestres propias, ¡imaginen el impacto sobre las futuras batallas y campañas cuando la interdicción imposibilite los movimientos importantes a distancias de 160 km, aun de noche o con mal tiempo! La interdicción aliada influyó sobre los movimientos alemanes de dos maneras: directamente, con ataques contra fuerzas móviles mediante reconocimiento armado, e indirectamente, con ataques contra las líneas de comunicaciones (Lines of Communications -LOC), la infraestructura y el abastecimiento de combustible. La amenaza de destrucción del reconocimiento armado generalmente lograba que los alemanes limitaran sus desplazamientos a los momentos cuando la presencia aérea no era viable por la oscuridad o el mal tiempo. El comandante alemán de un cuerpo blindado en Italia explicaba el efecto del poder aéreo de este modo: el control enemigo del espacio aéreo en la retaguardia del frente sometida a ataque fue una causa principal de inquietud para los defensores, puesto que impedía todos los movimientos diurnos y especialmente el arribo de las reservas. Estábamos acostumbrados a realizar todos los movimientos necesarios durante la noche, pero ante la emergencia de ser realmente superados, eso no era suficientemente satisfactorio. En una batalla de movimientos, el comandante que solamente puede hacer movimientos tácticos esenciales durante la noche, se parece a un jugador de ajedrez que tiene derecho a efectuar un movimiento por cada tres de su opositor.

También es importante notar que la amenaza del reconocimiento armado disminuía rápidamente con la distancia al territorio propio, debido al radio de acción de los cazabombarderos y de la amplitud creciente de la zona que debían explorar los aviones en busca de movimientos. El reconocimiento armado aliado demostró ser muy eficiente en Normandía, donde influyó sobre los desplazamientos alemanes por una serie de razones. Los aliados podían efectuar muchas salidas. Además de contar con un gran número de aeronaves, los aliados establecieron rápidamente numerosas bases en las cercanías de su oponente. La campaña se desarrolló en verano, cuando la luz diurna era larga y el tiempo era generalmente bueno. También contribuyó a la eficacia del reconocimiento armado la sorpresa lograda respecto a la zona de invasión, lo cual requirió que los alemanes despacharan rápidamente unidades a Normadía. Una vez que sus unidades terrestres llegaban a esa región, los alemanes estaban obligados a cambiarlas dentro de su perímetro defensivo para intentar la contención de los ataques aliados.

Aunque fue muy efectivo en Normandía, hay muchas razones que indican también que el reconocimiento armado aliado fue muy ineficiente. La extensa búsqueda de objetivos relacionados con las LOCs demandaba gran cantidad de salidas. El radio de acción limitado restringía la profundidad de la búsqueda entre 50 y 100 km en la retaguardia alemana, de manera que la frecuencia con que eran hallados los caza-bombarderos era menor a medida que aumentaba la distancia detrás de las líneas. 

La mayor exposición que exigía la búsqueda a baja altura, causaba pérdidas muy elevadas de esos aviones debido a la defensa aérea de corto alcance. Frecuentemente se derrochaban ataques sobre vehículos destruidos anteriormente. La búsqueda de blancos quedaba limitada a la luz diurna y al buen tiempo. Finalmente, la evaluación confiable y oportuna de los daños causados (Battle Damage Assessment - BDA) por los ataques contra las fuerzas móviles era extremadamente dificultosa y a menudo imposible.

La capacidad que demostraron los ejércitos enemigos en la II Guerra Mundial, Corea y el sudeste asiático para agravar esas ineficiencias contribuye sustancialmente a explicar porqué el reconocimiento armado no fue siempre tan efectivo como en Normandía. Al mismo tiempo, la amenaza planteada por los ataques de interdicción aérea aclara porqué todos nuestros adversarios (alemanes, norcoreanos, chinos, norvietnamitas e iraquíes) rápidamente decidieron restringir el movimiento de fuerzas y abastecimientos a los períodos de oscuridad y/o mal tiempo. También aumentaron la ineficacia del reconocimiento armado mediante el despliegue de numerosos señuelos, marchando a campo traviesa en lugar de usar caminos, concentrando la defensa aérea de corto alcance a lo largo y en torno de las LOCs, preparando desvíos alternativos para esos nudos de comunicaciones, concentrando elementos para repararlos velozmente, y usando caminos alternativos y la diversión para ocultar su reparación.
 continuar

El Combate y el Movimiento
Porqué el Movimiento es Importante
El Movimiento y la Inteligencia
Capacidad y potencial de las imágenes MTl
Conducción de la batalla: el rol primario del JSTARS
Revolucionando el Combate Conjunto Mediante la Interdicción
Grandes o Pequeñas Plataformas AGS?
Conclusión: ¿Vuelta al Pasado adelante hacia el Futuro
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Corte superior de distribucion de un avion equipado con el JSTARS
Puesto de operador
Avion equipado con el sistema JSTARS

Actualmente, con las capacidades sin precedentes del JSTARS, si no todas por lo menos la mayoría las medidas que exitosamente limitaban la eficacia de los ataques de interdicción contra fuerzas móviles, ya no tendrán éxito. Pero la acción de una interdicción conjunta efectiva contra fuerzas móviles enemigas depende de otras cosas más que la simple capacidad del JSTARS de proporcionar una vigilancia excepcional. La eficiencia también requiere la explotación de las capacidades para conducir el combate de interdicción a bajas cotas. La disponibilidad de comunicaciones en el teatro, y su rendimiento, expansión del control y necesidad de un lento desgaste, se combinan para explicar porqué una plataforma con un sensor que puede ver y seguir el tráfico enemigo, es también la ubicación ideal para que opere el dúo objetivos/armamento proporcionando datos sobre los blancos a los aviones ofensivos, realizando BDA, y determinando la necesidad de nuevos ataques.

Es importante tener presente en esta situación que el BDA puede ser funcionalmente orientado, de modo de evaluar si el objetivo continúa en movimiento. Si un blanco sigue desplazándose después del ataque, es importante conocer en qué dirección, con qué capacidad y a qué velocidad. No obstante, el saber si los vehículos se detienen porque han sido destruidos, han consumido su combustible o han sido abandonados por sus conductores, es de importancia secundaria. El comandante de una fuerza conjunta y sus comandantes componentes deben continuar siendo responsables de las acciones para la conducción superior de la batalla, administrando el planeamiento y la ejecución del combate en los niveles operacional y táctico, incluyendo la supervisión del empeñamiento. 

Esos comandantes son quienes determinan los objetivos de las campañas conjuntas de interdicción, conciben el concepto de las operaciones para emplear sus fuerzas de modo de alcanzar tales metas, preparan planes para instrumentar dichos conceptos, asignan medios para ejecutarlos y supervisan su ejecución para permitir la modificación dinámica de los planes y la reasignación de los recursos que aseguren la creación y explotación de las poderosas sinergias de las operaciones conjuntas.

Al comparar las diferencias en la definición de los objetivos aire-aire y aire-superficie, se puede obtener una mayor comprensión sobre la ejecución de las acciones relativas al empeñamiento durante la conducción conjunta de la interdicción a bordo del JSTARS. Tales discrepancias explican porqué hay una enorme desigualdad entre el sistema aerotransportado de alerta y control (Airborne Warning and Control System - AWACS) y el JSTARS. En el combate aire-aire, el AWACS opera con cazas que poseen su propio sensor de largo alcance y utilizan mísiles aire-aire (Air-to-Air Míssile AAM) que igualmente cuentan con sensores para el tramo final de la trayectoria. 

En esa situación, el AWACS no siempre necesita proporcionar igual cantidad de datos sobre los objetivos (tales como el número de vehículos, su espaciamiento, velocidad, dirección, y cómo la topografía aledaña puede influir sobre el ataque), como serían indispensables para los ataques de interdicción aire-superficie profundos. Contrariamente, ningún caza o bombardero puede detectar y seguir vehículos terrestres en movimiento a cualquier lado dentro de alcances cercanos a los necesarios para localizar aviones durante el combate aire-aire. A menudo, la única manera de que las tripulaciones de la mayoría de los aviones puedan encontrar y apuntar sus armas contra vehículos terrestres es usando sus propios ojos, tal vez ayudados por aparatos de visión nocturna y corto alcance, con un ángulo visual angosto. Aun entonces, a menos que esté en movimiento, no se puede asegurar que el objetivo sea real, un señuelo o esté destruido. En lugar de considerar al JSTARS como si fuere un AWACS, tal vez sea más fácil apreciar su inmenso potencial para controlar la interdicción conjunta si se lo ve como un gigantesco controlador aéreo adelantado (Forward Air Controller - FAC) electrónico embarcado o un explorador cazador. 

Como los FACs rápidos, igual que los F-100E Misty que operaban sobre el sendero de Ho Chi Minh en el SE asiático, el JSTARS emplea su sensor (aunque es un radar multimodo en lugar de la visión del piloto) para buscar los objetivos. También, como un FAC, una vez que encuentra su blanco, el JSTARS puede proporcionar una apropiada orientación hacia el objetivo (datos del sensor al cazador) para asegurar un ataque eficaz. A pesar de las similitudes, el JSTARS es infinitamente superior a los FACs rápidos por una amplia diversidad de razones. El campo visual del radar del JSTARS es inmensamente más grande que el de los ojos del FAC. Gracias a su radar, el JSTARS se mantiene a una significativa distancia de la zona que está vigilando, realiza un control sin interferencias y reduce considerablemente su exposición a la defensa aérea. Con su radar, la vigilancia del JSTARS no se degrada con la oscuridad o el estado del tiempo como es el caso de la visión del FAC. A diferencia de éste, el JSTARS puede proporcionar una vigilancia estable muy superior y conducir el combate, y con reabastecimiento aéreo tiene una autonomía de 20 horas o más. 

Los operadores abordo del JSTARS trabajan en un ambiente más favorable para su eficiencia (eso incluye el acceso a bases de datos y fuentes externas de información) que un FAC rápido que está maniobrando a baja altura (sudando, agitándose y padeciendo la fuerza de la gravedad), en tanto que procura observar el sector del objetivo, y estudiar mapas y fotos. Los operadores del JSTARS son menos susceptibles a disminuir sus aptitudes por efecto de la fatiga porque hay espacio para llevar operadores de relevo. El operador de una estación de trabajo del JSTARS puede observar instantáneamente cualquier área dentro del gran campo captado por el radar, en tanto que el FAC tiene que consumir tiempo (y combustible) para volar hasta alcanzar visualmente el sector del objetivo. Además, el FAC está limitado a proveer información sobre un sector por vez mientras que el JSTARS, con sus 18 posiciones de trabajo a bordo, puede apoyar muchos ataques simultáneos sobre todo el campo captado por el sensor.

Grandes o Pequeñas Plataformas AGS?
La determinación de si un sistema aerotransportado de vigilancia terrestre (Airborne Ground Surveillance -AGS) como el JSTARS podría acomodarse en una plataforma pequeña (vehículo aéreo no tripulado, o un reactor para ejecutivos) o grande (B-707), exige la consideración de un cierto número de problemas. Uno de ellos es si el sistema debe ser apto para todo el espectro del conflicto o sólo tiene que operar sobre un segmento del mismo, o únicamente observar en lugar de vigilar y conducir la batalla. Generalmente, las fuerzas armadas son primordialmente dimensionadas en base a las consideraciones sobre el combate y, como ha sido aclarado, una plataforma amplia posee una aptitud superior a otra más pequeña para dirigir la interdicción conjunta. 

Cuando el sistema está en una plataforma grande, puede apoyar operaciones sobre todo el espectro y hacer una suave transición al pasar de una tarea a otra (indicaciones y alerta [Indications & Warning, I&W], manejo de crisis, combate abierto y mantenimiento de la paz). Una plataforma voluminosa también posee la flexibilidad de responder rápidamente a situaciones externas al área de trabajo cuando las fuerzas de superficie no han llegado o por diversas razones (políticas o amenazas) no han sido consideradas. Complementariamente, una gran plataforma tripulada puede incorporar y explotar las nuevas tecnologías con mayor facilidad que otra de escaso o ningún volumen o sin energía extra. 
Y, si hay un sistema con posibilidades de ampliaciación de su misión a medida que avance la tecnología, ese es el AGS.

Conclusión: ¿Vuelta al Pasado  Adelante hacia el Futuro?

Uno de los más difíciles desafíos que deben afrontar las fuerzas armadas es el cambio. Al enfrentarse con nuevos desarrollos, a menudo las fuerzas armadas han mostrado una tendencia a dirigir su mirada al pasado y no hacia el futuro para adoptar decisiones cruciales sobre la estructura de la fuerza. Esta tendencia fue particularmente aparente en las armadas durante y después de la II Guerra Mundial, cuando se propusieron planes dentro de la Armada de los EE.UU. y la Armada Real Británica para continuar la construcción de acorazados. Como aviador naval, el Almirante Arthur W. Radford (más tarde presidente de la Junta de jefes de Estado Mayor) se preguntaba frustrado, "¿tendremos una Armada aire-mar en el porvenir, o en el futuro cercano será como el dúo mar-aire de los días previos a Pearl Harbor, y finalmente no tendremos ninguna Armada? "

Actualmente, muchos aceptan el creciente paralelismo entre la forma de hacer la guerra en la tierra y en el mar. Por ejemplo, durante la II Guerra Mundial, la batalla del Mar de Coral constituyo el primer combate entre las flotas sin intercambio del fuego de cañones de los buques de superficie.  Los  aviones saltaron de la mera detección del enemigo y el apoyo al fuego de los buques de superficie, a construirse en el instrumento primario para derrotar a una flota enemiga. La batalla de Al Khafji en la Guerra del Golfo se aproxima a la del Mar de Coral como una transición clave sobre la forma de combatir en la tierra. Durante esta batalla, las fuerzas terrestres iraquíes fueron atacadas desde el aire y la amenaza de una ofensiva poderosa fue anulada casi sin contacto entre las fuerzas opuestas de superficie. 

Eso ocurrió con dos JSTARS prototipos, muy poca doctrina y casi sin entrenamiento. Actualmente, desafío que enfrenta los militares norteamericanos es determinar si quieren hacer los cambios necesarios para explotar plenamente el enorme potencial del JSTARS, si es así, probablemente tendrán que modificar la forma de combatir (la doctrina conjunta y de las fuerzas) y el rol de las fuerzas que emplean en combate, y esos cambios también podrían inducir alteraciones significativas en los tipos de fuerza que alistan los EE.UU. La elección es extremadamente dura, porque el error de no avanzar significará que las fuerzas norteamericanas deberán continuar  combatiendo a los ejércitos enemigos según el antiguo modelo, arriesgando gran número de efectivos propios en operaciones de contacto.


 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
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Editor General
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